• La Biblinera

Sueña cuando aún estás vivo

Esta semana Esther nos presenta al escritor asturiano Francisco Ajates.

¡Hola amigos/as! Nuestra colaboradora Esther nos trae una trilogía vibrante, de un escritor al que tiene especial cariño: Francisco Ajates.

Esther nos cuenta que Ajates nació en 1978, igual que ella y que creció en Raíces Nuevo, Castrillón, que es Ingeniero Superior Químico por la Universidad de Oviedo y tiene un Master Superior en PRL en la Universidad San Pablo CEU de Madrid. Aún así, coincidió con su prima trabajando en una Quesería. Francisco Ajates ha estado siempre ligado al mundo industrial, aunque desde que empezó a escribir no ha parado y afortunadamente para los lectores amantes de la novela negra, actualmente sólo se dedica a escribir.


Hoy Esther nos descubre su trilogía, que comienza en 2017 con "Sueña cuando aún estás vivo" y acaba con "Nicolas.


SUEÑA CUANDO AÚN ESTÁS VIVO.


Isaac Molina es una hombre de 39 años, guarda de seguridad de profesión y detective a ratos por distracción. Su vida consiste en ir tirando con los recursos mínimos para subsistir hasta que una mañana aparece en su oficina, una hombre rico que le ofrece un caso lleno de misterios, que no pueden ser revelados hasta que se traslade a casa del personaje que requiere sus servicios en la provincia de Cádiz. Así Isaac se pone al servicio de una rica heredera que cuando su padre fallece descubre que la mitad de su herencia pertenece a un hijo ilegítimo. Es así cómo Isaac se ve envuelto en una serie de contratiempos y desengaños, con los que se va desarrollando la trama de esta magnífica novela.


EL ÚLTIMO ALIENTO.


Isaac Molina, ya dedicado en cuerpo y alma a su profesión de investigador privado e instalado en un bonito despacho, recibe la visita de una mujer que le propone la búsqueda de su compañera desaparecida de manera misteriosa. Isaac, esta vez, debe moverse por la provincia de Burgos, persiguiendo a un despiadado asesino y colaborando con los cuerpos de seguridad del Estado, para evitar una tragedia que le acompañe el resto de sus días.


NICOLÁS


Angel Naredo, hombre de costumbres suele tomar café en el bar de siempre a la hora de siempre, cuando una mujer desconocida se acerca a él, se sienta a su lado y le pide un extraño encargo, al que Angel, ante la desesperación de la mujer, accede a ejecutar. A partir de aquí, toda su vida, cambia. Tensión narrativa de principio a fin.


Cualquiera de sus tres novelas son altamente RECOMENDABLES, de fácil lectura y que te descubren el placer de leer.


Además, Francisco Ajates es el autor de un blog, que ha titulado "LA COLUMNA". Es un espacio digital que el mismo autor describe así:


La Columna es un espacio abierto que he creado para tratar de pintar con palabras mi particular visión de la realidad. Lo que pienso y lo que siento, en cualquier momento en el que la inquietud por aporrear el teclado no me deje pegar ojo.

Francisco Ajates (Blog La Columna)



Esther comparte con nosotros esta entrada en el blog de Francisco Ajates, que refleja sus sentimientos y emociones sobre el momento vital que todos compartimos. Merece la pena leerla, porque...


AHORA NO PODEMOS RENDIRNOS


"Estamos empezando a vivir sin esperanza y eso es un claro signo de derrota"


"Llevamos tanto tiempo sufriendo esta pandemia, que me da la sensación de que ha llegado a calar entre nosotros la imagen del desaliento. Y el resultado de este sentimiento de desesperanza es que, antes de que nos lleguemos a vacunar contra el virus, vamos a terminar inmunizados contra sus efectos. Y no hablo de los efectos que la enfermedad causa en el organismo de las personas, sino de aquellos que sufrimos como individuos en el seno de la sociedad en la que estamos viviendo. Tengo la impresión de que con el tiempo, poco a poco se ha ido construyendo una coraza alrededor de cada uno de nosotros, que aunque no evita que el virus nos alcance, sí que ha logrado que veamos sus consecuencias como algo anecdótico, triste pero casual, como el simple resultado de un sorteo que a nosotros nunca nos toca, igual que tampoco lo hace el de la Lotería de Navidad el 22 de diciembre de cada año.


Es más, a fuerza de ver una y otra vez los cansinos telediarios, estoy convencido de que hemos aprendido a mirar los datos epidemiológicos con ojos de estadista, como simples números que se suceden y a los que hay que buscarles un significado, y lo que es peor, una tendencia matemática. Algo en lo que no debemos caer, porque entonces olvidaremos que detrás de cada número que engorda los índices de esta enfermedad, hay una persona nueva que se contagia con el virus, uno más que ingresa en un hospital, alguien que termina sedado e intubado en una UCI, o lo que es infinitamente peor, un padre, o una madre, o un hermano, o un amigo, o un hijo, que se muere.


Y me da mucha pena reconocerlo, pero cada vez percibo con más claridad este desánimo por aburrimiento en la gente que me rodea. Cada vez creo que estamos más cerca de darnos por vencidos, cuando ya casi hemos ganado la guerra. Y entre los que parece que todo les da igual, aquellos que de insensibles han pasado a crueles y organizan fiestas multitudinarias para reírse de los que se mueren, estamos empezando a caminar los demás, pensando que esto no tiene arreglo, y que por mucho que hagamos al final terminaremos por contagiarnos del virus; algo así como «sálvese quien pueda». Tal vez pensemos por error que lo peor que nos puede suceder es tirarnos en cama un par de semanas, precisamente viendo en la pantalla cómo son otros los que engordan las listas de fallecidos. No nos equivoquemos, este virus no discrimina, y si te alcanza, será solo una cuestión de suerte el que no termines intubado rogándole a una enfermera, quizás la última persona a la que veas justo antes de que te seden, que por favor, en cuanto mejores un poco te despierte, que tus hijos esperan que regreses a casa y sigas cuidando de ellos como has hecho hasta ahora.


Tenemos que ser fuertes. Tenemos que seguir luchando. Tenemos que salir a la calle mirando hacia el frente con la cabeza bien alta, pero conscientes de que todavía estamos librando una batalla muy dura, una que aún dejará gente por el camino a poco que nos volvamos laxos con las medidas. Porque si empezamos a rendirnos, o a relajarnos por exceso de confianza, habrá muchos que no logren superarlo; y no os quepa la menor duda de que detrás de cada uno de los que se vaya, un montón más sufrirán su pérdida. Los que se han muerto no son solo un número, como tampoco son una tendencia los que se van a morir mañana, o los que lo están haciendo ahora mientras tú estás leyendo estas líneas".


Francisco Ajates (Ahora no podemos rendirnos, La Columa, 5 de Febrero 2021)


Esther no sólo nos trae lecturas inolvidables, sino que nos presenta a personas magnificas, que sueñan y escriben esas historias...


Merece la pena leer a Francisco Ajates y merece la pena conocer su persona, sus pensamientos y sus sentimientos, que nos muestra cada día en su blog La Columna.

Porque la belleza de la vida radica en lo que realmente nos hace sentir vivos: el amor y nuestros sueños. Por eso, ya sabes: "Sueña cuando aún estás vivo".


(Gracias Esther, magnifica recomendación literaria e increíble escritor).

"Tenemos que ser fuertes. Tenemos que seguir luchando" (Francisco Ajates, 2021)

Y la semana que viene, más y mejor...

152 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo